El cristianismo no es una religión del corazón, ni una oferta de salvación puramente interior.
En sus inicios, fue un movimiento mesiánico que llevaba consigo la esperanza y el impulso para hacer una sociedad nueva tantas veces anunciada por los profetas. El cambio a conseguir afecta a toda la persona y a todas colectivamente; alcanza lo interior y lo exterior, la persona y la sociedad. De esta irrenunciable dimensión social y pública de la fe cristiana nace el impulso hacia el compromiso político-social: hacerse presente allí donde se juega el futuro de la mayoría de la gente, especialmente de los más débiles y empobrecidos. La fe cristiana está atravesada por el clamor de la justicia y la libertad mirando siempre hacia los últimos y nos compromete a no quedarnos mirando a las nubes.
Estamos en tiempos “revueltos” de desencanto político, de pérdida de impulso ético colectivo, de retorno a la privacidad insolidaria, del resurgir de talantes neoconservadores en lo civil y en lo religioso, de descrédito de sus instituciones respectivas... Por eso es oportuno reflexionar sobre la implicación comprometida de los cristianos/as en el ámbito socio-político para encontrar criterios orientadores alternativos y liberadores. Como nos sugiere Pedro Casaldáliga en el lema de la Agenda Latinoamericana de este año 2008 “La política murió... ¡Viva la política!”...
Comentarios
¡Cierta política ha muerto...Viva la política!
Aplaudo cordialmente el tema de la Semana Fe y Política, porque hoy y entre nosotros los cristianos, la Política está desprestigiada o corrompida. Me figuro que cuando así hablamos realizamos una metonimia, es decir, tomamos a "la Política" por "los políticos". Porque, efectivamente, algunos políticos practican una política que, con frecuencia, está corrompida. Pero ¿están todos los políticos corrompidos? ¿Son todos iguales? No, sabemos que no es así, pues el mal de unos pocos no puede extenderse a todo el cuerpo institucional. No todos los curas son pederastas, ni todos los alcaldes o concejales son como los de Marbella, Calvíá o Estepona. Por todo ello, es opoortuno el tema de la Semana. Nos vendrá bien para recuperar nuestros compromisos políticos, además de los sociales.
Y, al hilo de que todos los políticos no son iguales, aprovecho la oportunidad de sumarme a la rehabilitación de la memoria del Dr. Juan Negrín, insigne científico y político republicano, efectuada recientemente en el 37 Congreso del Partido socialista, finalizado el 6 de junio del 2008. Y me sumo con un artículo titulado: Rehabilitar la memoria del Dr. Juan Negrín, que he publicado en nuestro Grupo de discusión, cuya dirección es: http://groups.google.es/group/politica-participativa/files?hl=es, que os invito a leer, comentarlo y criticarlo. Saludos. Antonio